No se trata de mi (Nasly Medina)
No Se Trata De Mí
Cap 1-4
Capitulo #1
En este primer capítulo el autor se centra en introducir la idea principal, que se basa en que la vida no gira alrededor de nosotros, si no de Dios. Explica como muchas personas cometen el error de vivir como si fueran el centro del universo y buscando que todos a su alrededor cumplan con sus deseos y expectativas. El autor explica como esta visión centrada en uno mismo nos hace vivir con ansiedad y presiones constantes, ya que nunca es suficiente lo que tenemos o logramos. Lucado explica que esto se debe a que Dios no nos crea para alabarnos a nosotros mismos, si no que somos su creación, para glorificarlo. Lucado también compara este error con el antiguo concepto sobre el universo, el cual se basaba en que el sol giraba alrededor de la Tierra, mostrando que así como el universo tiene un centro verdadero, previamente ya establecido, también nuestras vidas deben girar alrededor de Dios. En el transcurso del capitulo usa ejemplos de la vida cotidiana y preguntas retóricas para que el lector se identifique, y reflexione si realmente ha estado viviendo para si mismo, o para Dios. El capitulo finaliza invitándonos a reconocer que todo en nuestra vida, como acciones y decisiones, deben girar entorno a Dios.
Capitulo #2
En este capitulo Lucado continua desenvolviendo su idea, explicando que la vida pierde su sentido cuando la enfocamos en nosotros mismo. Explica que muchas personas caen en la trampa de buscar validación a través del éxito, apariencia y dinero pensando que eso los hará felices. En este capitulo, Lucado usa la historia de Moises cuando bajo del monte Sinaí, después de hablar con Dios. Explica como el rostro de Moises resplandecía porque estaba bajo la presencia de Dios. Ese brillo no le pertenecía a Moises mismo, si no que era el reflejo de la gloria de Dios. El capitulo nos dice que al poner nuestro enfoque en Dios, encontramos su favor. Lucado usa esta escena para enseñar que somos como la luna: no tenemos luz propia, pero reflejamos la luz del sol, el cual representa a Dios. Lucado concluye recordándonos que la verdadera libertad no esta en hacer lo que querámos, si no en vivir en el propósito de Dios, y permitirnos ver su gloria a través de nosotros.
Capitulo #3
En este capitulo Lucado profundiza en como nuestra auto-centralidad afecta nuestras relaciones y decisiones. Lucado señala que esta perspectiva de vida no solo nos afecta a nosotros, si no que también afecta a quienes nos rodean, ya que nos volvemos exigentes y críticos. También, nos recuerda que hasta las buenas acciones pierden valor si se hacen buscando reconocimiento, y no para reflejar la voluntad de Dios. El capitulo nos presenta la solución, la cual es poner a Dios en el centro de nuestras vidas. Al hacerlo nuestras acciones dejan de ser por beneficios propios, si no que comienzan a ser guiadas por el propósito de Dios en nuestras vidas. En este capitulo Lucado no se centra en un solo personaje biblico, pero sí recuerda como los profetas actuaban cuando ponían a Dios en el centro de sus vidas, y como esto contrastaba con las demás adversidades del mundo. Es decir que las historias bíblicas se utilizan como ejemplos de contraste.
Capitulo #4
En este capitulo Lucado enseña que la santidad de Dios significa que el es totalmente puro, perfecto y distinto de nosotros. No comete errores, no tiene egoísmo ni limites. Explica que por esto solo el merece la gloria y el lugar central en nuestras vidas. También, explica que en cambio, nosotros somos frágiles, creados y dependientes. Cuando tratamos de ocupar el lugar de Dios, estamos ignorando su santidad y poniéndonos en un lugar que no nos corresponde. Para darnos ejemplos, Lucado menciona a Isais, y como el pudo comprender la santidad de Dios. Cuenta como el reacciono con humildad y asombro, no en forma de orgullo. Esto muestra que al entender quien es Dios, también entendemos quienes somos nosotros. Ademas, Lucado explica como reconocer la santidad de Dios nos lleva a adorarlo con un corazón sincero y obediente, y dejar de vivir motivados solo motivados por nuestras metas personales. En conclusión, este capitulo nos recuerda que nuestra vida no se debe de tratar sobre glorificarnos a nosotros mismos, si no de la perfección y grandeza de Dios.
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